EL al impacto emocional que provocó en

EL VOLUNTARIADO:UNA EXPERIENCIA SIN IGUAL?LA CRISIS DE REFUGIADOS EN LOS BALCANESMi decisión de ir allí a ayudar fue debido al impacto emocional que provocó en mi esas imágenes abrumadoras del éxodo de refugiados durante los meses de agosto a noviembre.Emprendí el viaje camino a los Balcanes con el único propósito de asistir en lo que pudiese a esos cientos y miles de personas que huían del horror y el drama que se sucedía en sus países de origen. Solo quería aportar mi granito de arena y así hice sin dudarlo ni un segundo. La conciencia se me revolvió de tal manera que sentí que debía hacer algo, no podía quedarme de brazos cruzados viendo lo que pasaba al lado de nuestras fronteras. Hice la maleta y sin dudar emprendí solo ese viaje.Al ir solo, a zonas fronterizas entre estados y con un éxodo migratorio comparable al de la segunda guerra mundial, los peligros eran evidentes, pero tampoco frenaron mi compromiso con la causa humanitaria. Tuve cruzar fronteras a pie debido a que estaban cerradas por los gobiernos, como me sucedió tras ir a Röszke, frontera serbo húngara las dos primeras semanas de setiembre, y tras el desborde incontrolado, gobierno populista de Viktor Orban decidió vallar la frontera con Serbia, conteniendo así paso de los miles y miles de refugiados que a diario la cruzaban. El centro, fue también medio desmantelado por los militares húngaros y decidí cruzar la frontera e irme hacia la frontera serbocroata, ya que la ruta migratoria se había desviado debía a las políticas llevadas a cabo por el gobierno húngaro. Para cruzar la frontera fue una odisea ya que tenían hasta las lianas de ferrocarril cerrada para evitar el paso de refugiados a través de Hungría. La crucé a pie a través de un publecito cerca de Vinkovici (Croacia) donde unas chicas muy simpáticas me acompañaron por un caminito de tierra hasta la aduana, llena de militares prohibiendo el paso a camiones, vehicules, etc. Al ir a pie, pues se sorprendieron y más aún cuando les dije que era de Barcelona y me dirigía hacia la frontera serbocroata. No tuve problemas, ya que a veces nombrando a Messi, Rakitic y FC Barcelona se solucionan más rápido las cosas de lo que uno cree, y más si son militares. Los centro de estancia temporal para refugiados los tenían estratégicamente ubicados entre fronteras y cercanos a estaciones de tren y vías de ferrocarril. Todas estas experiencias me han ayudado a saber tratar con actores implicados en situaciones de gravedad o desbordamiento. Tras adentrarme en Croacia, me dirigí hacia Vukovar donde estaban ubicadas las principales organizaciones que trabajaban en la crisis y con las cuales estábamos en contacto a través de Facebook y whatsapp y el principal campo de tránsito de la ruta balcánica, Opatovac. Al llegar contacté con la asamblea local de Cruz Roja en Vokavar y comencé a colaborar con ellos, Se sorprendieron ya que era el único extranjero allí y en ese momento (la gran mayoría estaban en Lesbos y Grecia).Comprobé de primera mano el contexto humanitario diferencial que padecían los refugiados entre el lado serbio y el lado croata. La diferencia era abismal. En Croacia por poner un ejemplo, los migrantes no debían de pagar por la comida, el agua o el transporte como si sucedía en lado serbio.Los refugiados entraban a Croacia desde Serbia principalmente a Croacia por Tovarnik y Bapska. Después de llegar, son trasladados al campamento de Opatovac. Allí los registraban y se les ofrecía refugio en tiendas de campaña antes de ser trasladados a Eslovenia en autobús o tren. En el campamento se les proporcionaba ayuda médica, recibían alimentos, agua, té y paquetes de higiene. También se prestaba especial atención a los grupos más vulnerables, las mujeres con bebés y niños pequeños, los discapacitados, los ancianos y los enfermos.En Bapska, lugar estratégicamente localizado por los gobiernos, debido a las deficientes conexiones por ferrocarril, los refugiados eran trasladados desde los autobuses procedentes de Belgrado o Sîd (ciudad serbia fronteriza con Croacia) a Opatovac.Allí, me dí cuenta que el té es muy apreciado en ese clima tan frío. Muchos de los refugiados han estado en el camino durante semanas y el té caliente es algo que no han tenido durante mucho tiempo y más si cabe con un clima mucho más frío, lluvioso y con la nieve acechándose a ellos. En el campamento de Opatovac, los voluntarios trabajábamos en turnos de 8 horas todos los días, más o menos. Dado que la comida se distribuye durante el día y la noche siempre hay mucho que hacer. Los turnos nocturnos son muy exigentes ya que la mayor cantidad de refugiados viene durante la noche. Preferí ese turno para mí, ya que la noche me da una sensación de tranquilidad mayor a la del día, aunque la realidad fuese otra. Debido a que los gobiernos preferían que los trenes repletos de refugiados transitaran por la noche. No daba muy buena imagen, ver refugiados hacinados en vagones cruzando Croacia dirección Eslovenia. Por ello lo evitaban, gestionando los traslados de manera nocturna, principalmente desde la estación de Tovarnik.Los días que pasé en la frontera entre Serbia y Croacia (Bapksa) como voluntario en la base, había más de 100 voluntarios trabajando y curiosamente una gran mayoría eran de la República Checa. La tarea principal de todos era proporcionar ayuda humanitaria básica a los refugiados (ropa, alimentos, suministros de higiene y atención médica 1) y organizar a los refugiados en grupos de 50 personas para que se ajustaran a un autobús al otro lado de la frontera, gestionando con ayuda de las autoridades presentes (militares y “Policija”) la multitud de autobuses que des del lado croata llevaban a los refugiados hacia el campamento de Opatovac, donde eran registrados para luego proceder con la autorización pertinente que les permitía continuar a otros países de la UE, principalmente a Alemania. La estimación de refugiados que pasaban a diario a través de la frontera con Bapska era de alrededor de 4.000 refugiados por día.Tuve la oportunidad de hablar y conocer decenas de refugiados personalmente. Principalmente a hombres con y sin familia, la mayoría de ellos de Siria y Afganistán, además de mujeres Yazidíes, las mas proclives a tender conversación. Desafortunadamente, muchos de ellos no podían hablar en un idioma común. Además, todos los voluntarios, incluido yo, estábamos muy ocupados debido a la cantidad de personas que venían a la frontera y porque la mayoría de ellos tenían diferentes tipos de necesidades reales.Todos tienen una historia única. Algunos son trágicos, otros son tristes. Desean algo más seguro y mejor para ellos y sus familias. Todos han dejado atrás la vida que conocían. No saben lo que el día siguiente traerá en su peligroso viaje a la “tierra prometida” de los países de Europa occidental o Escandinavia.Según los testimonios de algunos de los refugiados, nos comentaban que la policía serbia a veces detenía los autobuses en el camino solicitando un soborno a los pasajeros que había en su interior, teniendo así muchos de ellos que colaborar y pagar.Los autobuses pasan por Belgrado, donde probablemente todos los refugiados tienen que trasladarse. Por lo general, tienen que esperar durante varias horas sin ayuda en la ciudad. Durante ese tiempo, cuando los refugiados están esperando, los refugiados son vulnerables a otro acoso policial (sobornos, violencia, robos …). Comprobé la situación personalmente y era auténticamente lamentable para ser Europa. Debido a ese hecho, algunos de ellos prefieren tomar un taxi que cuesta desde Belgrado a Sîd por alrededor de 100 €.Otro problema con el se encontraban los refugiados al adentrarse en Serbia fue la total desprovisión por parte de las autoridades en cuanto a lo que ayuda humanitaria se refiere. La mayoría de los refugiados, no tienen información adecuada sobre su situación, incluyendo a dónde van, qué derechos tienen en Serbia, qué es obligatorio para ellos y qué no. Según otros voluntarios, la situación en Dimitrovgrad (????????????) es mucho peor que en Preševo. Especialmente en el lado búlgaro, incluida su policía, se comporta de manera muy agresiva, incluso brutal, hacia los refugiados.En nuestro caso, las autoridades serbias no entendían muy bien cuál era nuestro propósito y el porqué estábamos allí, dándose tal caso de desbordamiento humanitario frente a sus narices. No suelen ser nada constructivos, cosa a la cuál te tienes que ajustar. Las autoridades además solían obstruir e incluso acosar a muchos de los compañeros voluntarios en la frontera en lugar de cooperar. Nunca dieron indicios de mejora en las condiciones de cooperación, sin darse cuenta que nosotros vinimos para ayudar y mejorar esa precaria situaciónSe debería replantear seriamente su actuación, ya que obstruyendo e incluso acosando a algunos voluntarios en la frontera en lugar de cooperar con ellos, no ayudan para nada a procurar una eficiente gestión de una crisis que por desgracia nos desbordó a todos, y en el fondo, gente como nosotros estábamos haciendo un trabajo que debería ser hecho por Serbia.CRUZ ROJA CROATATambién cooperé de manera activa con Cruz Roja Croacia, concretamente con la asamblea local de Vukavar lugar donde estaba pernoctando esos días.El Gobierno croata organizó inicialmente al menos 5 centros de transición temporales de atención a los migrantes a lo largo de los pasos fronterizos de Croacia con Hungría, Eslovenia y Serbia, si bien luego se focalizó en el de Opatovac, manteniendo los demás sin desmantelarlos por si la situación empeoraba.La atención a los migrantes a su paso por el centro de Opatovac fue confiada a la Cruz Roja Croata, la cual -junto a otras organizaciones a las que coordina-, trabaja en el centro en todo momento con un dispositivo superior a los 100 voluntarios y voluntarias en rotación, llegados desde las 130 asambleas locales y 21 provinciales en que se estructura la Institución humanitaria.A lo largo y ancho del país, los equipos móviles de la Cruz Roja Croata circulaban por los alrededores de localidades como Tovarnik, Opatovac, Beli Manaster, Batina, Bapska, Cepin, Osijek, Jezevo, Kutina, Zagreb, entre otras, próximas a los principales pasos fronterizos, sumando cientos de voluntarios y voluntarias, que atendían sin descanso a todos aquellos con los que se  hallaban en su camino.Sin embargo, Opatovac focalizaba la atención y el trabajo, ya que es el único espacio de descanso y transición en el que se ofrece ayuda de primera necesidad y unas horas de descanso a quienes, exhaustos en su viaje, alcanzaban la frontera serbia.Una gran mayoría de los migrantes llegaba en autobuses a Opatovac, a cuya entrada y a la espera de registrarse, reciben las primeras atenciones por parte del personal de Cruz Roja (alimento, fruta, agua, abrigo, un chubasquero si amenaza lluvia, cuidados básicos de la salud). En la entrada otro equipo de voluntarios también se ocupa de atender en especial a los más pequeños, a los que además de agua, les ofrecen galletas, una mochila para sus escasas pertenencias, un peluche y un poco de cariño…Pasada la zona de registro e identificación del centro, un angosto pasillo pendiente abajo zigzaguea hasta el primer bloque de tiendas de campaña, en las primeras de las cuales Cruz Roja y otras agencias ofrecen diversa ayuda a los recién llegados siempre bajo la atenta mirada de decenas de miembros de la Policía croata. En la primera de ellas, voluntarios ofrecen pan y latas en conserva con las que saciar el hambre de tantos kilómetros recorridos con el estómago vacío.Poco más allá, en otras tiendas, miembros de Cruz Roja y  demás organizaciones disponían de ropa y sobre todo calzado, a los que muchos refugiados se acercaban para cambiar al llegar sus zapatos e incluso chanclas, embarrados y, más que rotos. Muchos de ellos nos enseñaban sus ampollas o heridas causadas por los roces del calzado durante el camino. Los casos más graves eran tratados por personal sanitario. Asimismo, el agotamiento y la deshidratación con la que algunos llegaban al campo obligaba a priorizar la atención, comportando situaciones de ansiedad y excitación entre muchos de los presentes. Por ello, las autoridades debían mantener un orden para las circunstancias nunca fueran a mayores. En su estancia en el campo, que oscilaba entre las 36 y 48 horas, los refugiados aprovechaban para lavarse en duchas estratégicamente ubicadas en el campo, separadas individualmente para hombres y mujeres. Junto a esas duchas, en uno de las esquinas del campo, había una gran carpa en donde se repartía comida (pan, latas de carne, pescado, paté, comida para bebés… entre los migrantes que, de forma ordenada, desfilan por las instalaciones.En el mismo lado de acceso al campo, pero en el otro extremo, se ubicaba la salida, por donde desfilaban sin parar los autobuses para recoger a las decenas de refugiados que de forma ordenada aguardan su turno controlados estrechamente por las “Policija”.En ese campo, en cuestión de horas, te das cuentas de la magnitud de todo lo que está sucediendo, allí se ve todo. Se ven muchas sonrisas, de gente aliviada al llegar a un lugar seguro, pero también lágrimas tanto de refugiados que no pueden reprimirlas como de voluntarios incapaces de aguantar emociones que les superan.Sinceramente, lo que uno vive allí dentro hace uno reflexionar sobre muchos aspectos de la vida,  y en particular a los niños y niñas que con su sonrisa de decían “thank you”, “adiós”, teniendo que aceptar que nunca más sabré de su odisea. ?EXPERIENCIA EN PALESTINAMi experiencia en Palestina fue completamente diferente a lo vivido en Serbia y Croacia.Lo hice principalmente motivado en coger experiencia en campo, por eso decidí ir a Palestina.Fui con la organización “Fundació per la Pau” que junto la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) cooperan de manera directa con otra organización palestina emplazada en Ramallah (Palestinian Farmers Union) dedicada mediante colaboración internacional en proyectos de cultivo de olivos y procesamiento del aceite. La experiencia fue increíblemente beneficiosa por lo que viví, sufrí y conocí.Lo primero que pensé al llegar a Palestina y ver los muros y los implacables controles policiales israelíes, fue que había estado demasiado tiempo encerrado en un mundo muy pequeño.Conocemos bien de sobras la situación que se vive con el conflicto palestino-israelí, y nosotros los cooperantes llegados mayoritariamente de España e Italia, no es que seamos muy bien vistos por la autoridades militares y policiales del Estado e Israel. Los “check points” llegan a ser agobiantes, más que nada, por la cantidad de preguntas, controles y esperas que te hacen pasar con la única finalidad de fastidiarte indirectamente. El trato, con los ciudadanos palestinos, es por supuesto, complemente diferente al pudiéramos recibir nosotros como europeos. El menosprecio, la intimidación, la vejación, la desconsideración, la agresión,… entre muchos otros, son escenarios con las que los ciudadanos del pueblo palestino se enfrentan a diario.La división Cisjordana por áreas aún complica si más cabe el panorama (AREA A – AREA B – AREA C), donde se hallan un montón de “check points” principalmente en las delimitaciones entre áreas. Teníamos un “planning” organizado con el fin de conocer cuál es la situación que vive el pueblo palestino. Estuvimos en varias localizaciones a lo largo de todo Cisjordania.En Hebrón, después de comprobar con mis propios ojos lo absurda que es la humanidad (ciudad dividida por muros y vallas de alambre por colonos ortodoxos y musulmanes), donde llega a tal el grado el disparate que se tiran “mierda y desechos” con el único objetivo de hostigar a los vecinos de abajo. Son principalmente los colonos los que lo hacen, ya que viven en zonas ubicadas más arriba de la montaña que los árabes. De manera indirecta les lanzan los desechos para que según ellos; “vivan en la mierda, hasta que un día se cansen y se vayan de nuestra tierra prometida”. Hebrón es una ciudad bastante complicada, siendo la más peligrosa de Cisjordania, y fue allí precisamente donde viví una de las mis experiencias más particulares de mi vida. Una noche, después de cenar y tomando té con algunos de los guías y organizadores del programa, experimente por desgracia un supuesto “shock anafiláctico” influido por mi enfermedad alérgica al LTP (allí aún no la tenía diagnosticada). La reacción fue considerable debido a que como ya sabes, los platos de la gastronomía y cocina palestina o arábiga son intensos por el uso de tantas especias, salsas y verduras. Según mis compañeros, me desmayé y caí desplomado sobre la alfombra que tenían estratégicamente colocada frente a mi. Por suerte, atenuó de forma muy considerable el golpe que recibí.  Al cabo de unas horas desperté en el Hospital de Hebrón, donde los primero que vi al abrir mis ojos fue a un paciente con evidentes problemas mentales fumando a un metro de mi, y mirándome fijamente a los ojos. Yo le saludé cordialmente con un “salam aleikum” el cuál él me respondió amablemente con un “aleikum salam”. Me di cuenta entonces que era uno más de los muchos pacientes con problemas mentales ubicados también en el hospital. Ellos fumaban religiosamente mientras a mi extraían protocolariamente la sangre para analizar. Justo a mi lado se hallaba una mujer con un burka de pies a cabeza, donde casi ni siquiera se veían la línea de sus ojos. El hospital está financiado por las Naciones Unidas y su estado de deterioro debido a los efectos del conflicto no me inspiraba ninguna confianza…Pero, cuando me trasladaron a la unidad de exploración por TAC, para realizar un scanner cerebral aluciné con el el TAC computarizado de última generación de Philips (subvencionado por UN).Dentro de todo ese panorama no muy alentador para mi, esa simple máquina supuso un sonrisa de felicidad dentro de todo lo malo que me había sucedido.. Pensé en que en la vida siempre uno tiene que ser positivo, aunque te encuentres con obstáculos y contratiempos. Y si te caes, tienes que saber levantarte, reponerte y continuar hacia delante. Y así hice, continuando con el programa establecido por la organización, teniendo aun así y todo un traumatismo considerable en la ceja, pómulo y además de contusiones en la nariz. Tras volver del hospital todo el pueblo donde estábamos alojados aquellos días vino a verme se implicaron atendiéndome de una forma tan cariñosa, que nunca lo olvidaré.Tras dejar Hebrón nos dirigimos a Jordan Valley, donde conocimos un respetado hombre de la resistencia palestina. Era una familia sin recursos, marginada y repudiada por los colonos que intentaban sin éxito colonizar sus pequeñas y últimas propiedades que le quedaban. Frente de su casa, se informa en un letrero, que la familia era subvencionada por ayudas del fondo de cooperación internacional de la Unión Europea destinada a los Territorios Palestinos.La familia, además padecía de serios problemas de discapacidad intelectual, acrecentando si más cabe su pobre situación.Por un lado, los la resistencia palestina apoyaba y valoraba febrilmente su actitud, por otro lado, eran hostigados, despreciados y humillados por las autoridades militares que se encontraban a su alrededor.En un cuadro como este, me paré a pensar, y me pregunté el porqué deben de  servirse y ensayarse con una familia (que por mucho que resista y lidere un movimiento) con cuatro hijos a su cargo y un serio problema de salud, aguanten situación tan cruel y desproporcionada.    El conflicto palestino-israelí tiene difícil solución, al menos a corto. Las heridos son muy profundas y el odio que desprende tanto el pueblo judío como el palestino pone en jaque cualquier marco negociador que lleve a buen puerto.Jerusalem, por su parte, es la clave de todo el conflicto. La línea divisoria es tremenda, y la exclusión social se hace evidente en Jeruslaem Este., La marginalidad, la desigualdad, la pobreza,… es un caldo de cultivo para organizaciones terroristas y criminales. Ojalá el odio que ennegrece esa maravillosa cultura, gente y paisaje logre solucionar el enfrentamiento mediante la paz, el diálogo y la fraternidad entre pueblos, ojalá se consiga.”Ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la libertad de los demás”  ? Nelson Mandela  ?CARTA DE MOTIVACIÓNLe escribo en respuesta a la oportunidad del Delegado de Infraestructura de Recuperación de la Cruz Roja disponible en su sitio web .Estoy enfocando mi camino y mis estudios en todo lo relacionado con la acción humanitaria .Estoy muy interesado en el programa IMPACT y en ser parte de la delegación internacional de la Cruz Roja. Creo que mis experiencias y mis estudios pueden ayudarme a cumplir este sueño y poder tomar el curso preparatorio .Me gustaría tener la oportunidad en la Cruz Roja de prepararme con los cursos y entrenamientos que ofrece, para adquirir la experiencia necesaria para actuar en el campo. Durante estos últimos años asistí a diferentes talleres y conferencias, cursos y seminarios relacionados con el Derecho Internacional, Asilo y Acción Humanitaria además de cooperar con diferentes ONG tanto en Palestina como durante la crisis de refugiados con la Cruz Roja Croata, atendiendo a los miles y miles de refugiados que cruzaron la frontera serbocroata (Tovarnik-Sid) con el propósito de adquirir experiencia en el campo de la cooperación internacional, así como el deseo y la voluntad de ser parte de una institución tan fundamental y trascendente como la Cruz Roja y la Media Luna Roja. Tomé conciencia de la importancia de las misiones de campo por parte de las organizaciones internacionales en su constante esfuerzo por hacer respetar la dignidad de las víctimas de la guerra y evitar que los conflictos pongan en peligro un estándar mínimo de derechos para cada ser humano. En cuanto a mi carácter y personalidad, puedo decir que soy una persona muy flexible, que soy capaz de adaptarme a las diferentes condiciones de vida .Respeto plenamente el derecho a ser (y pensar) diferente. No me gusta ningún tipo de violencia, ni física ni emocional, y creo firmemente que la violencia no es, en ningún caso, la solución. Entre mis objetivos se destaca el compromiso con la institución y el desarrollo integral de las personas en situación precaria. Me gustaría ser una parte activa del movimiento, identificándome con los valores y principios fundamentales .Puedo decirles que mis motivaciones son el resultado de una gran admiración por el Sr. Dunant y el trabajo que hizo para crear esta organización humanitaria .Se abrió una puerta a la esperanza y quiero hacer de mi vida una lucha por los ideales que promulgó y mantener la gestión de la Organización. Personalmente, creo en el compromiso y la responsabilidad que recae sobre cada uno de nosotros para promover una sociedad más justa que refleje valores como la solidaridad, la igualdad, la empatía, el compromiso, la alegría, la tolerancia, … entre muchos otros. Por este motivo, les escribo con todo mi corazón y con la voluntad de participar activamente en los proyectos y misiones en los que actúan el IFCR o el CICR, encontrándome disponible tanto para la acción como para la capacitación en acción humanitaria. Consciente de las dificultades de trabajar en áreas de conflicto y de mantenerme neutral e imparcial para cumplir con la misión de la Cruz Roja, creo firmemente que puedo aportar una contribución positiva a la institución. Un saludo cordial.